domingo, 6 de septiembre de 2015

Aportes a la Gestión del Conocimiento





Por: Marcela Patricia Estrada Arango 

Desde los años sesenta en la que fue considerada la III Revolución Industrial, comenzó a hablarse de la denominada “Sociedad del Conocimiento”, “sociedad de la red” o “sociedad de la información”, la cual surgió como consecuencia de las transformaciones económicas, sociales, políticas, culturales y educativas que se estaban viviendo al pasar de una sociedad industrial a postindustrial.  Al darse estos cambios, el conocimiento comenzó ha ser visto como un recurso económico, sustituyendo al trabajo, a las materias primas y al capital como fuentes de productividad y de crecimiento.  Estas sociedades postindustriales científicadas y academizadas, registraron notables cambios en las áreas tecnológicas y económicas con la aparición de las denominadas tecnologías de la información y la comunicación.

Desde ese momento, a través de diferentes medios tecnológicos y de comunicación masiva, la sociedad comenzó a estar más informada al vencer barreras como el tiempo y el espacio; el conocimiento dejó de ser de unos pocos para comenzar a “democratizarse”, ya que todos tenían el derecho a originarlo y compartirlo gracias a la rápida evolución de las TIC.   Ha sido tal el poder alcanzado por dicho conocimiento, que éste ha venido desplazando a los recursos naturales, a la fuerza de trabajo y el dinero, como variables claves de la generación y distribución del poder en la sociedad. (TEDESCO, 2000)

Ante esta gran posición y ser la causa de las grandes transformaciones en la organización social, económica y política, vale la pena definir qué es el conocimiento, el cual es visto como  ese conjunto de información almacenada mediante la experiencia y el aprendizaje a través del ejercicio de la introspección. (FERRATER, 1984). 

Pero para que haya conocimiento requerimos primero de la información, la cual es definida como ese conjunto de datos ya procesados que tienen un significado y una utilidad, teniendo como insumo los datos, considerados como la unidad minima semántica que por si solos no tienen relevancia, ya que no orientan a la acción al no tener un contexto ni un significado. (LUBAIN, 2011) 

Vale la pena preguntarnos entonces,  hacía dónde debemos orientarnos en la actualidad.  En mi opinión, debemos dirigirnos hacia la que muchos han definido como la “Sociedad de la Sabiduría”, este último concepto entendido como la habilidad para juzgar de manera adecuada el cuándo, cómo, dónde y con qué objetivo se emplea el conocimiento adquirido a través de la mezcla de experiencias, valores e información.  (FERRATER, 1984). 

Dentro de esta denominada “Sociedad de la Sabiduría”, ya se habla del incremento del  conocimiento disciplinario  y el surgimiento de nuevas disciplinas y subdisciplinas, algunas de ellas de caractér transdisciplinario. (Bernheim, 2000) Para enfrentar estas nuevas transformaciones, los profesionales del siglo XXI deben de tener ante todo disposición para el cambio, un cambio cada vez más acelerado y creciente, que busca satisfacer la necesidad de ampliación y renovación incesante del conocimiento.

Estos cambios cada vez más acelerados nos llevan a pensar en los retos que debemos asumir para construir una verdadera “sociedad del conocimiento”, llegando por qué no, a la “sociedad de la sabiduría”.  En mi opinión, el primer gran reto es lograr el trinomio “educación, conocimiento, formación ciudadana”, donde el conocimiento sea visto como el elemento esencial para el desarrollo de las sociedades.  Para ello requerimos de la producción de nuevos conocimientos, la cual exige una sociedad con individuos y profesionales creativos, innovadores y libres.

Por otra parte, en la “sociedad del conocimiento”, el individualismo es visto como un elemento de autoexpresión, respeto a la libertad interna y a las distintas maneras de pensar y actuar.  Los individuos en la actualidad tienen un deseo constante de autonomía y libertad individual, el cual vive en tensión constante con el denominado compromiso social.  La sociedad multicultural de hoy requiere de individuos, hombres y mujeres, que desarrollen habilidades de expresión, que aprendan a convivir con la diferencia y ha aceptar dicha diversidad.

Sobre la necesidad de este trinomio, el teórico Manuel Castell, manifestó que “No hay otro remedio que navegar en las encrespadas aguas globales… Por eso es esencial, para esa navegación ineludible y potencialmente creadora, contar con una brújula y un ancla. La brújula: la educación, información, conocimiento, tanto a nivel individual como colectivo. El ancla: nuestras identidades. Saber quiénes somos y de dónde venimos para no perdernos a dónde vamos”.  (Castells, 2006)

De igual manera, para otros teóricos  (Bernheim, 2000), una respuesta a la crisis de la sociedad contemporánea, puede ser lo Bernheim llama: “La educación permanente”, donde el aprendizaje deliberado y consciente no puede circunscribirse a los años escolares y hay que lograr la reintegración del aprendizaje y la vida, es decir, “Aprender a aprender”.

Esto nos lleva a señalar que nuestros niños y jóvenes deberán desarrollar ciertas competencias básicas contempladas en el aprendizaje contemporáneo y estratégico, entre ellas las siguientes:

ü  Capacidad de resolución de problemas

ü  Capacidad de adaptación a nuevas situaciones.


ü  Capacidad de seleccionar información relevante de los ámbitos del trabajo, la cultura y el ejercicio de la ciudadanía, que le permita tomar decisiones fundamentadas.


ü  Capacidad de seguir aprendiendo en contextos de cambio tecnológico y sociocultural acelerado y expansión permanente del conocimiento.


En este caso, dentro del trinomio anteriormente explicado, la educación debe promover la formación de individuos cuya interacción creativa con la información les lleve a construir conocimiento; donde la enseñanza sea un proceso de creación y no de simple repetición. 
Estos nuevos paradigmas educativos y pedagógicos, se fundamentan en los aportes de la psicología y de la ciencia cognitiva sobre cómo aprende el ser humano, y nos conducen a reconocer que el estudiante de hoy no sólo debe adquirir información sino también debe aprender estrategias cognitivas, es decir, procedimientos para adquirir, recuperar, analizar, interpretar y utilizar dicha información para enfrentar problemas y situaciones reales.  “Educar, nos dice Paulo Freire, no es transferir conocimiento sino crear las condiciones para su construcción”.  (Freire, 1997) Por su parte, Jean Piaget, insiste en decirnos que “el sujeto educando no copia, transforma”.

Por todo esto, me atrevo a decir que en un mundo en un proceso de cambio tan acelerado, lo que se ha denominado “La educación permanente”, sirve como una respuesta pedagógica estratégica que dota a los estudiosos de hoy de las herramientas que les permitirán adaptarse a dichas transformaciones y a los cambiantes requerimientos del mundo laboral basados en el conocimiento.

En la educación para el siglo XXI, como  lo dice la “Declaración Mundial sobre la Educación para Todos” (Jomtien, 1990), lo importante son los aprendizajes realmente adquiridos por los educandos, que se traduzcan en un desarrollo genuino del individuo o de la sociedad, de suerte que adquieran conocimientos útiles, capacidad de raciocinio, aptitudes y valores.

Pero dentro de este nuevo paradigma educativo basado en la participación de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, cuál es el papel que deben jugar los docentes, profesores, maestros, facilitadores, motivadores, guías o tutores.  Estos están llamados a orientar a sus estudiantes a aprender a trabajar, investigar, crear, innovar, resolver problemas reales, tomar decisiones y no seguir memorizando teorías y hechos sin sentido. 


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

·         ALTABACH, P. G. (2009). Educación Superior comparada. El conocimiento, la universidad y el Desarrollo . Buenos Aires : Universidad de Palermo, Col. de Educación Superior .
·         BERNHEIM, C. T. (2000). El Rol del docente en la educación superior del siglo XXI. Santo Domingo : Consejo Nacional de Educación Superior .
·         BRUNNER, José Joaquin. (2000). Peligro y Promesa: la educación superior en América Latina. En Educación Superior latinoamericana y organismos internacionales: un análisis critico. (pág. 93). Calí: Unesco, Boston College.
·         CASTELLS, M. (s.f.). La Sociedad Red. Alianza Editorial .

viernes, 4 de septiembre de 2015

Delimitaciones del Proyecto de Investigación






El presente proyecto de investigación será desarrollado con los estudiantes de primer semestre de los programas académicos de Fonoaudiología, Psicología, Ingeniería Biomédica e Ingeniería Industrial de la Universidad Manuela Beltrán Bucaramanga, que cursen la asignatura de Comunicación Oral y Escrita durante el primer y segundo semestre del 2016.  Estos programas fueron seleccionados por tener un mayor número de estudiantes inscritos y ser los más representativos dentro de la Comunidad Manuelista.  Vale la pena aclarar que en dichos programas el número máximo de estudiantes que ingresan es de 15.

En un primer momento del proyecto, se realizará una prueba diagnóstica para identificar el nivel de competencia en lectura crítica de los estudiantes que ingresan a primer semestre en la Universidad Manuela Beltrán Bucaramanga.

En un segundo momento, se hará la caracterización de las herramientas web 2.0 que permitan desarrollar las competencias de lectoescritura crítica a través de la implementación de una estrategia didáctica.

En un tercer momento, se diseñará una estrategia didáctica que permita desarrollar las competencias de lectoescritura crítica a través del uso de herramientas web 2.0 como lo son los edublogs y los foros de discusión.

Una vez diseñada, se implementará la estrategia didáctica mediada por las herramientas web 2.0 para desarrollar las competencias de lectoescritura crítica en los estudiantes de primer semestre de la UMB Bucaramanga.   Por último, se hará un análisis mediante la realización de una prueba diagnóstica de los niveles de lectoescritura crítica alcanzados por los estudiantes de primer semestre una vez implementada la estrategia didáctica mediada por herramientas de la web 2.0

Limitaciones del Proyecto de Investigación:

- Que los estudiantes de primer semestre que ingresen a la UMB Bucaramanga, demostrarán en la prueba diagnóstica tener un nivel superior de su competencia de lectura crítica;

- La falta de habilidades en el manejo de herramientas informáticas por parte de los estudiantes que ingresar a la Universidad Manuela Beltrán.

- La falta de motivación de los estudiantes frente a la estrategia didáctica propuesta para mejorar las habilidades de lectoescritura crítica mediada por el uso de las TIC;

- Que la utilización de las TIC no fuera un factor determinante para elevar el nivel de lectoescritura crítica entre el grupo de estudiantes que hacen parte de la asignatura de Comunicación Oral y Escrita.



Vídeo Recomendado:   La Habilidad de Lectoescritura y su relación con las TIC


A continuación comparto con ustedes el programa de radio realizado con mi compañero Omar Alejandro Afanador Ortiz, sobre los alcances y limitaciones de mi proyecto de investigación.

Planteamiento del Problema de Investigación




Por: Marcela Patricia Estrada Arango 


Numerosos estudios realizados desde hace décadas por expertos pedagogos dan cuenta de los bajos niveles alcanzados por los estudiantes en el desarrollo de sus competencias comunicativas, especialmente de las relacionadas con las actividades de lectura y escritura (Camargo y Uribe, 2008).   Estos estudios han sido corroborados con los resultados obtenidos por los jóvenes estudiantes de países europeos, latinoamericanos y norteamericanos, en pruebas que buscan medir su nivel en competencias genéricas o transversales.

Esta realidad no difiere mucho con el panorama nacional, ya que los resultados obtenidos por los estudiantes colombianos en pruebas internacionales como PISA y nacionales como las Pruebas Saber 11, las cuales buscan medir competencias genéricas como la comprensión lectora, evidencian graves problemas en este aspecto.

En el 2012, la Organización para la Cooperación y Desarrollos Económicos, OCDE, con sede en México, analizó a través de la Prueba PISA (Programa Internacional de Evaluación de estudiantes) el rendimiento de 510 mil estudiantes de 15 años, 9.073 de ellos colombianos, en áreas como matemáticas, lenguaje y ciencia en 65 naciones.  Los resultados de estas pruebas fueron publicados en diciembre de 2013 y Colombia ocupó el puesto 62, diez lugares menos con respecto a las pruebas realizadas en el 2009.    Ese año, el país obtuvo 376 puntos en matemáticas, 403 en lenguaje y 399 en ciencia, en contraste con el 2009, cuando logró 381 puntos en matemáticas, 402 en ciencias y 413 en lectura. 

Más adelante, en abril de este año, fueron publicados los resultados del módulo de las pruebas Pisa que evaluaba la capacidad de los estudiantes para resolver de forma creativa problemas de la vida cotidiana, y en el que el país quedó en el último lugar.  

Este informe también señala que a lo largo de las 3 participaciones que ha tenido Colombia en los años 2006, 2009 y 2012, el país ha ocupado los últimos lugares en las tres áreas evaluadas. En matemáticas, el 70% de los estudiantes que participaron estaban por debajo del nivel 2 de desempeño, es decir, el nivel mínimo adecuado para desempeñarse en la sociedad contemporánea, OCDE (2012).

De igual manera, en la investigación interinstitucional denominada – “¿Para qué se lee y se escribe en la universidad colombiana? Un aporte a la consolidación de la cultura académica del país” - , desarrollada entre los años 2009 y 2011 por varias universidades del país como la Pontificia Universidad Javeriana de Cali y la Universidad del Valle, se confirma que al igual que en los Estados Unidos, en Colombia los estudiantes no tienen hábitos de lectura y solo leen y escriben para la academia.    Dentro de este proyecto se realizaron encuestas donde el 83,68 % de los estudiantes respondió que los documentos que más leyeron fueron apuntes de clase propios; en segundo lugar, el 79,78 %, materiales elaborados por el profesor; y, en tercer lugar, el 76,82 %, páginas web y blogs.  Además, solo el 9 % de los encuestados, señala que la mejor experiencia académica la vivió en un curso o actividad en la que la escritura y la lectura estaban por fuera del saber disciplinar o profesional. Del mismo modo, los estudiantes manifestaron que escriben sobre todo: apuntes de clase, resúmenes, informes y ensayos. (Yepes y Parra, 2013).

Por su parte, el sistema educativo colombiano a través del Ministerio de Educación Nacional, plantea para todos los estudiantes de educación preescolar, básica primaria, básica secundaria, media vocacional y profesional, el desarrollo de sus competencias comunicativas (leer, escribir, hablar y escuchar),  a través de lo estipulado en la Constitución Política de Colombia en el capítulo de los derechos sociales, económicos y culturales, como se establece en el artículo 67, donde se considera la educación como un derecho fundamental de los niños y las niñas, así:

“La educación es un derecho de la persona y un servicio público que tiene una función social; con ella se busca el acceso al conocimiento, a la ciencia, a la técnica, y a los demás bienes y valores de la cultura.  La educación formará al colombiano en el respeto a los derechos humanos, a la paz y a la democracia y en la práctica del trabajo y la recreación, para el mejoramiento cultural, científico, tecnológico y para la protección del ambiente (Constitución Política de Colombia, 1991). “

Igualmente, en Colombia, se ha venido trabajando en el Plan Decenal de Educación 2006-2016, cuyo propósito es generar lineamientos que sirvan a todo el país para el desarrollo educativo y que involucre a todos los estamentos de la sociedad: estado, sociedad y familia. Uno de los fines planteados que corresponde a las demandas de la globalización y busca generar autonomía es “Garantizar el acceso, uso y apropiación crítica de las TIC, como herramientas para el aprendizaje, la creatividad, el avance científico, tecnológico y cultural, que permitan el desarrollo humano y la participación activa en la sociedad del conocimiento. (Ministerio de Educación Nacional [MEN] s. f).

Asimismo, las instituciones educativas de todos los niveles del ciclo de formación profesional, según las orientaciones del Ministerio de Educación Nacional, deben realizar énfasis en el desarrollo de las competencias interpretativas, argumentativas y propositivas dentro de sus estándares curriculares, las cuales se fundamentan en la necesidad de un buen desempeño del estudiante en todas las áreas del saber, entre ellas las relacionadas con la comunicación humana.

Este panorama tanto en las pruebas nacionales como internacionales permiten reflejar que los estudiantes de educación secundaria en Colombia, presentan serias dificultades en lectura y no están lo suficientemente preparados para asumir los problemas que se presentan a diario; de igual manera,  no tienen las herramientas suficientes para entender y ser parte activa y participativa del mundo actual,  siendo posible que a futuro tengan dificultades para acceder a educación superior y a trabajos bien remunerados. 

Estos malos resultados que evidencian pocas competencias de los jóvenes colombianos en temas como la lectura crítica y la escritura, no son ajenos a la realidad que se percibe semestre a semestre en la Universidad Manuela Beltrán Bucaramanga.  Al evaluar los resultados de las Pruebas Saber 11  de las personas que se inscriben y matriculan en cualquiera de los programas ofertados por la Institución,  se puede observar que la mayoría de ellos presenta niveles bajos en el componente de lenguaje, el cual está directamente relacionado con el desarrollo que ha tenido de sus competencias de interpretación de textos en cada uno de sus niveles: literal, inferencial y crítico; así como de la escritura de textos que plantean una idea de manera coherente y ordenada de acuerdo a la estructura de la tipología a la que pertenece, partiendo siempre de una intención o propósito comunicativo.

Es por esto que esta investigación tiene como propósito fundamental el desarrollo de las competencias comunicativas de lectoescritura de los estudiantes que ingresan a primer semestre a la asignatura de Comunicación Oral y Escrita, mediante la utilización de estrategias pedagógicas que incluyan herramientas digitales 2.0, buscando responder la pregunta problema que se anuncia a continuación:

¿Cómo desarrollar la competencia comunicativa de lecto-escritura crítica en los estudiantes de primer semestre de la asignatura de Comunicación Oral y Escrita adscritos de los programas de Psicología, Fonoaudiología, Ingeniería Biomédica e Ingeniería Industrial, a través del uso de herramientas digitales de la web 2.0?



Objetivos del Proyecto de Investigación

Teniendo en cuenta la pregunta problema que orienta el presente trabajo de investigación, el objetivo general de la investigación es:

Construir una propuesta didáctica que permita desarrollar las competencias de lectoescritura crítica en los estudiantes de primer semestre de la UMB Bucaramanga de los programas de Ingeniería Biomédica, Ingeniería Industrial, Fonoaudiología y Psicología, a través del uso de herramientas web 2.0